jueves 2 de febrero de 2012

"A veces me dan ganas de simplemente rendirme en tus brazos y estar".

domingo 23 de octubre de 2011

Libertad.

Anna: Representamos una libertad que elige, pero nosotros no elegimos ser libres. Estamos condenados a la libertad. Cuando te miro a ti, mamá, constato que es cierto. Estar abandonada en la libertad es lo que a ti te sucede. Y este abandono no tiene otro origen que la existencia de la libertad. Es lo que se desprende de ti. La madre no lo comprende, pero lo que sí sabe es que este mundo sería mucho mejor si prestara mayor atención a sus filósofos y artistas que al mezquino espíritu del egoísmo, ya que este carece de una visión global. Deberían creer en Beethoven y Sócrates.

martes 18 de octubre de 2011

Tengo miedo.
Te extraño.

sábado 15 de octubre de 2011

Haz la REVOLUCIÓN TUYA.

¡Democracia Real YA!

¿No les parece que los valores de la sociedad están completamente corridos?
¿Que el valor capital está por sobre los valores humanos?
¿Que hay gente muriendo de hambre mientras otros tenemos heladeras llenas?
¿Que TIRAMOS la comida que sobra en el plato?
¿Que MEAMOS y CAGAMOS en agua POTABLE mientras hay cientos de miles que no tienen para beber?

¿Cómo llegamos a ésto?
¿Cuándo pasó?

No se olviden que al capital lo inventamos nosotros, que antes de eso no era necesario. ¿En qué cambiamos para creerlo necesario? ¿ES NECESARIO?
No dejemos que algo ajeno a nosotros nos tome de los pelos y nos haga obedecerle.

¡NO!

¿Acaso el término "democracia" no significa "el gobierno del pueblo"?
¿Está gobernando el pueblo?

¡Democracia Real YA! Buenos Aires.
15.10.2011 a las 15hs en el Congreso.


http://www.facebook.com/DemocraciaRealYaBuenosAires?sk=wall

martes 4 de octubre de 2011

- En fin, en ese momento lo pensé. Me hubiera encantado que aquél fuera el primer beso que me daba un chico. Si pudiera cambiar el curso de mi vida, haría que ése fuera mi primer beso. Sin dudarlo. Y viviría el resto de mi vida pensando: “¿Qué debe estar haciendo ahora Watanabe, aquel chico que me dio mi primer beso una tarde en el terrado de mi casa? ¿Qué habrá sido ahora de él ahora que ha cumplido cincuenta y ocho años?” ¿No te parece precioso?
- Debe de ser precioso –dije mientras pelaba un pistacho.
- ¿Por qué estás ausente? Ya te lo he preguntado antes.
- Quizá porque aún me cuesta volver a la vida cotidiana –concedí tras reflexionar unos instantes-. Me da la impresión de que éste no es el mundo real. La gente, las escenas que me rodean no me parecen reales.
Midori, acodada sobre la barra, me miró de arriba abajo.
- Esto mismo dice una canción de Jim Morrison.
- “People are strange when you are a stranger”, o sea, “la gente es extraña cuando tú eres un extraño”.
- ¡Cierto! –dijo Midori.
- ¡Esto es! –exclamé.
- Me gustaría que me acompañaras a Uruguay. –Midori seguía acodada sobre la barra-. Dejándolo todo: la novia, la familia, la universidad…
- No estaría mal. –Me reí.
- ¿No te encantaría dejarlo todo y marcharte a un lugar donde nadie te conociera? A mí, a veces me dan ganas de hacerlo. Unas ganas locas. Así que, si de pronto se te ocurre llevarme lejos, te pariré un montón de bebés fuertes como toros. Y viviremos todos tan felices…Revolcándonos por el suelo.
Volví a reírme y apuré mi segundo vaso de vodka con tónica.
- Aún no tienes ganas de tener bebés fuertes como toros, ¿es eso? – me preguntó Midori.
- No, mujer, tengo curiosidad. Me gustaría saber qué se siente –dije.
- Tranquilo. Si no te apetece, no pasa nada. –Ahora Midori comía pistachos-. Total, estoy bebiendo a primera hora de la tarde y diciendo lo primero que se me pasa por la cabeza. Te insto a que lo dejes todo y te vayas a Uruguay, nada menos. Si allí no hay más que cagajones de burro…
- Tal vez.
- Cagajones por todas partes. Una mierda si estás aquí, una mierda si vas allá. El mundo entero es una mierda. Toma, te doy éste, que está duro. –Midori me dio un pistacho que costaba pelar. Le quité la cáscara con esfuerzo-. Pero el domingo pasado me relajé muchísimo. Los dos en el terrado mirando el incendio, bebiendo y cantando. Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien. Me presionan por todas partes. En cuanto asomo la cabeza, me dicen esto y lo otro. Al menos tú no me fuerzas a nada.
- No te conozco lo suficiente.
- ¿Quieres decir que, si me conocieras mejor, tú también acabarías presionándome como todos los demás?
- Es posible –dije-. En el mundo real todos vivimos presionándonos los unos a los otros.
- Sí, pero no creo que tú lo hicieras. Yo estas cosas las adivino. En cuanto a presionar y a ser presionado, soy una autoridad. Y tú no eres así. Contigo siento que puedo bajar la guardia. ¿Sabes que en este mundo hay montones de personas a quienes les gusta forzar a los demás a hacer esto y lo otro, y que, a su vez, les gusta que las fuercen? Y montan un gran follón con todo esto. Yo te he presionado porque tú me has presionado… Les encanta. Pero a mí no. Yo lo hago porque no me queda otro remedio.

miércoles 28 de septiembre de 2011

- ¿Y lo has conseguido?
- No es tan fácil como creía –reconoció Midori. Reflexionó un momento contemplando al humo-. Quizá sea por haber esperado tanto tiempo, pero ahora busco la perfección. Por eso es tan difícil.
- ¿Un amor perfecto?
- ¡No, hombre! No pido tanto. Lo que quiero es simple egoísmo. Un egoísmo perfecto. Por ejemplo: te digo que quiero un pastel de fresa, y entonces tú lo dejas todo y vas a comprármelo. Vuelves jadeando y me lo ofreces. "Toma, Midori. Tu pastel de fresa", me dices. Y te suelto: "¡Ya se me han quitado las ganas de comérmelo!". Y lo arrojo por la ventana. Eso es lo que yo quiero.
- No creo que eso sea el amor –le dije con semblante atónito.
- Sí tiene que ver. Pero tú no lo sabes –replicó Midori-. Para las chicas, a veces esto tiene una gran importancia.
- ¿Arrojar pasteles de fresa por la ventana?
- Si. Y yo quiero que mi novio me diga lo siguiente: "Ha sido culpa mía. Tendría que haber supuesto que se te quitarían las ganas de comer pastel de fresa. Soy un estúpido, un insensible. Iré a comprarte otra cosa para que me perdones. ¿Qué te apetece? ¿Mousse de chocolate? ¿Tarta de queso?".
- ¿Y qué sucedería a continuación?
- Pues que yo a una persona que hiciera esto por mí la querría mucho.
- A mí me parece un desatino.
- Yo creo que el amor es eso. Pero nadie comprende. –Midori sacudió la cabeza sobre mi hombro-. Para un cierto tipo de personas el amor surge con un pequeño detalle. Y, si no, no surge.
- Eres la primera chica que conozco que piensa así.
- Me lo ha dicho mucha gente. –Se toqueteó las cutículas de las uñas-. Pero yo no puedo pensar de otro modo. Estoy hablando con el corazón en la mano. Jamás he creído que mis ideas sean diferentes de las de los demás, ni lo busco. Pero cuando digo lo que pienso, la gente cree que bromeo, o que estoy haciendo comedia. Todo acaba dándome lo mismo.

martes 20 de septiembre de 2011

¿Intentar cambiar lo que siento que está mal o disfrutar lo poco que siento que es hermoso, real y verdadero?